La sal

Estándar
En algunos pueblos antiguos, la sal era muy codiciada, llegando a utilizarse como moneda. Todavía usamos la palabra salario, que se refería al pago con sal. Hubo guerras por obtenerla, ya que es indispensable al organismo. Además, sin ella, nuestras comidas resultarían insípidas y desagradables.
¿Has visto como se extrae? En la playa se construyen estanques de baja profundidad que se llenan de agua de mar. En poco tiempo, el sol la evapora, dejando en el fondo los pequeños cristales. Después, en camiones o barcos, son llevados a las fábricas para su refinación, empaque y venta. Así es como llega a la cocina de tu casa.
También lejos del mar hay depósitos naturales. Se llaman minas de sal y están formadas por mares que se secaron hace millones de años. La mina de sal más grande del mundo está en México, en Guerrero Negro, Baja California.
Para vivir necesitamos agua dulce. Sólo en una emergencia grave, como un naufragio, podemos tomar agua de mar; y en muy pequeñas cantidades, pues el exceso de sal daña tu salud.
El agua dulce está en diversos sitios: congelada en los polos y en los picos nevados de las montañas; líquida en los lagos, lagunas y ríos, en los manantiales y depósitos subterráneos. Sin embargo, en la Tierra hay más agua salada que dulce y, en muchas poblaciones, el agua es insuficiente.
Ha sido necesario construir instalaciones para convertir el agua de mar en agua dulce. Las plantas desaladoras, que son muy costosas, se utilizan para este trabajo. En México existen varias que producen agua para beber, lavar y regar las plantas.
Cerca de la superficie del mar, viven millones y millones de animalitos y plantas que sólo se pueden ver con una lupa o un microscopio.
 
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Francisco Reyes Palma, “La sal” en El agua y tú, Arnaldo Coen, ilus. México, SEP-CONAFE, 1987.
Lectura con 293 palabras
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