Había una vez una gata

Había una vez una gata, rincón de lecturas de sallita

Había una vez una gata de tres colores: amarillo, blanco, y negro. Era rayada como los tigres. Tenía bigotes largos y dormía todo el día. Cuando los niños se iban a la escuela ella ni se enteraba. Al medio día, cuando los niños volvían le decían:
—¡Tigresa! ¿Eres una gata o una almohada?
La acariciaban y le daban leche. Después de comer, los niños levantaban la mesa; se les caía un vaso y hacía crach. Pero la gata no se despertaba. Durante la tarde, por la ventana de la cocina llegaba el ¡tiii! de las bocinas de los coches o el ¡bram! del tubo de escape de los camiones y también el ¡strach! de un choque en la esquina y la tigresa ni abría un ojo.
Cuando llegaba la noche, todos se iban a la cama a dormir. El departamento quedaba oscuro y en silencio.
Una noche, se empezó a escuchar un miau muy suavecito. ¡Y los ojos de la tigresa se abrieron! Con una patita abrió un poco la puerta y se salió.
Ahora el miau era más grande y después se hizo un MIAU así de grande. Y la tigresa respondió con otro miau que tenía forma de suspiro. Allá abajo en la calle estaba un gato. Se llamaba Esteban.
La Tigresa fue saltando de balcón en balcón hasta llegar a la vereda. Esteban quiso darle un beso pero ella salió corriendo y Esteban corrió tras ella. Pero la Tigresa corría muy rápido y dejó a Esteban con la lengua de fuera. La Tigresa se le acercó y le puso una patita en la cabeza, él quiso abrazarla, pero la gata subió corriendo a un farol y desde allí arriba lo llamó con un miau muy mimoso. A Esteban le daba miedo subir a las farolas, pero se animó y llegó arriba justo cuando la Tigresa saltaba al balcón de la vecina. El gato fue tras la gata y le dijo un MIAAAAUUUU tan romántico que despertó a la vecina, quien le dio un escobazo. Pero la Tigresa lo salvó llevándoselo tomado por la cola. Cuando estuvo repuesto, el gato miró a la gata y le dijo:
—¡Gracias!
—¡Qué gracias! —le contestó la gata— Apúrate. Vamos a mirar la luna desde el techo de aquella casa.
—Me tengo que ir a dormir –dijo al poco rato la gata.
El gato se dio vuelta para preguntarle si no se cansaba nunca. Pero ella ya estaba trepando de balcón en balcón hasta llegar a su casa. Cuando salió el sol y los niños se fueron a la escuela, la Tigresa ni se enteró.

_____________________________________________________________
Sergio Kern. Había una vez una gata. México, SEP–Melhoramentos Melbooks, 1992.

 

Lectura con 433 palabras.

_____________________________________________________________

 




 


esmiprimaria.blogspot.com

EsMiPrimaria.blogspot.com: temas y lecturas para tus clases de Ciencias. Un gran apoyo para tus tareas y trabajos de investigación. Prepara tus presentaciones de una forma fácil y divertida, estudia y sorprende a tus maestros y compañeros. El aprendizaje y la lectura de Ciencia ahora es cosa de juego. Click en el enlace o en la imagen para entrar al sitio.

_____________________________________________________________

Actividades interactivas divertidas de esta lectura

rellena huecosActividad 1.

Nos encontramos diseñando una actividad interactiva divertida para tí.

 

 


#Actividad 2.
Nos encontramos diseñando una actividad interactiva divertida para tí.

 

 


RinconDeLecturas.com es el rincón de lecturas de sallita con lectura recreativa para niños de la escuela primaria. Encuentra lecturas para segundo grado con actividades interactivas, actividades de aprendizaje, estrategias de lectura, ejercicios, lecturas graduadas, lecturas infantiles, cuentos infantiles, fábulas y narraciones. Encuentra tu propia estrategia con nuestros rinconcitos de lectura y mejora tu comprensión lectora, velocidad de lectura y fluidez. Los lectores de los rinconcitos practican y promueven la electura (lectura de textos en formato digital) como una alternativa ecológica, porque somos amigos del medio ambiente.

Design downloaded from free website templates.