Ni era mar ni era de plata

Ni era mar ni era de plata

Juan Díaz de Solís fue un explorador español que navegó hacia América del Sur, buscando un paso que uniera los océanos Atlántico y Pacífico.
Nunca encontró esa ruta, pero en 1516 dio, en cambio, con algo original: un mar cuyas aguas no eran saladas, al cual llamó Mar Dulce. En realidad no había arribado a un mar sino al río más ancho del mundo.
Años después, otro explorador, Sebastián Caboto, remontó este río para llegar a la Sierra de la Plata, sitio en el que, según contaba la leyenda, había muchísimos metales preciosos. Tampoco lo halló, a pesar de que las aguas parecían teñidas a veces de oro, a veces de plata. Tal vez las pintaba la ilusión de los viajeros, pero el Mar Dulce cambió de nombre; hoy se le conoce como Río de la Plata.
El Río de la Plata separa Uruguay de Argentina, tiene una anchura de 225 kilómetros y abarca una superficie de 35 000 kilómetros cuadrados, en la que emergen numerosos islotes e islas.

_____________________________________________________________
Cristina Carbó y otros, “Ni era mar, ni era de plata” en 501 maravillas del Viejo Nuevo Mundo II. México, SEP, 1994.

 

Lectura con 169 palabras.

_____________________________________________________________

 

_____________________________________________________________

Actividades interactivas divertidas de esta lectura

rellena huecosActividad 1.

Nos encontramos diseñando una actividad interactiva divertida para tí.

 

 


#Actividad 2.
Nos encontramos diseñando una actividad interactiva divertida para tí.

 

 


 

Design downloaded from free website templates.