El vampiro vegetariano - El mundo inferior

vampiro vegetarianoBice se había pasado la mañana en casa leyendo y tenía ganas de salir a dar una vuelta.
Cuervo se había ido "al lugar más adecuado para descansar en paz", según le había dicho riendo al despedirse, o sea, al cementerio, y no volvería en dos o tres días. Por una parte, Bice no quería salir sola; pero, por otra, no le hacía ninguna gracia la idea de pasarse varios días encerrada en casa, de modo que decidió dar un paseo por el parque.
Hacía una tarde cálida y soleada, y el parque estaba lleno de flores y aromas. Por un rato, Bice olvidó sus preocupaciones y paseó a la sombra de los árboles. Pero de pronto le pareció que un hombre la seguía a cierta distancia. Por su aspecto (alto, bien trajeado,
con anteojos oscuros) podía ser uno de los detectives de Van Helsing. Ella no tenía nada que temer de él; pero no podía permitir que la siguiera y averiguara dónde vivía Cuervo.
Súbitamente, Bice echo a correr, dobló a la derecha para salir del campo visual de su presunto perseguidor y se escondió entre unos matorrales, que la ocultaban sin impedirle ver lo que ocurría.
Esperó unos minutos, pero el hombre no apareció. Había sido una falsa alarma. Se disponía a salir de su escondite cuando aparecieron un niño y una niña de su edad y se sentaron en un banco que había justo al lado de los matorrales entre los que estaba agazapada. Bice decidió esperar un poco para no levantar sospechas; se iría cuando los niños estuvieran distraídos.
–¿Estás más tranquilo? –le pregunto la niña del banco a su compañero.
–¿Tranquilo? –exclamó él, regordete aunque sin llegar a obeso–. ¡No volveré a estar tranquilo en toda mi vida!
–No exageres, Tomi –dijo la niña–. No es para tanto.
–¿No es para tanto? –casi gritó él–. ¡Un maldito vampiro está a punto de chuparme hasta el tuétano, y tú dices que no es para tanto!
Al oír la palabra vampiro, Bice se estremeció y aguzó el oído para no perderse detalle de la conversación.
–Lucarda tuvo un trastorno momentáneo –dijo la niña–. Pero en cuanto le hablé, te soltó sin hacerte el menor daño.–¡Casi me rompe la muñeca! –protestó el niño–. Y el daño psicológico ¿qué? ¡No podré volver a dormir solo mientras viva! ¡Y tendremos que mudarnos de casa!
–No exageres, Tomi, cálmate.
–Claro, yo siempre exagero. A nadie le molesta tener un vecino vampiro, menos al exagerado de Tomi, que se asusta por cualquier tontería, como que intenten chuparle la sangre.
–Ya te dije que Lucarda es vegetariana; sólo toma sangre vegetal...
Al escuchar esto Bice se quedó tranquila y se fue a su casa.


Esto está muy misterioso y me mata la curiosidad, ¿a ustedes no?

_____________________________________________________________
Carlo Frabetti, El Mundo inferior. México, SEP–SM, 2006..

 

Lectura con 469 palabras.

_____________________________________________________________

 

_____________________________________________________________

Actividades interactivas divertidas de esta lectura

rellena huecosActividad 1.

Nos encontramos diseñando una actividad interactiva divertida para tí.

 

 


#Actividad 2.
Nos encontramos diseñando una actividad interactiva divertida para tí.

 

 


 

Design downloaded from free website templates.