Los hijos del milpero

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Hoy vamos a leer una narración escrita por un niño que tenía diez años cuando lo escribió y que se llama

Patricio May Panti. Vive en José María Morelos, en Quintana Roo, y lo escribió primero en maya y luego lo tradujo al español. Habla de la vida de los niños en el campo. En México todavía hay miles de niños que en lugar de ir a la escuela, como ustedes, tienen que trabajar. Los hijos del milpero desde muy pequeños comienzan a ir al monte, apenas alcanzan los seis o siete años ya están yendo detrás de sus papás. Los hijos del milpero, cuando empiezan a ir a veces no hacen nada, únicamente ven cómo es el trabajo del monte, pero a medida que pasan los días comienzan a trabajar haciendo tareas como escarbar camote, escarbar jícamas, bajar frijol, tomate y chile. Cuando uno se da cuenta ya saben chapear, leñar, tumbar y cosechar. Estos niños se van cuando comienza a amanecer para regresar cuando cae la tarde, por eso no juegan mucho porque tienen que ir al monte todos los días. Sin embargo, cuando crecen ya saben trabajar, les gusta ir al monte y se ponen felices cuando logran sus milpas porque ahí se dan cosas para comer.

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Patricio May Pantí, “Los hijos del milpero” en Ivette González (antolog.), Niños y niñas indígenas, Las narraciones de niños y niñas indígenasTomo II. México, SEP- Dirección General de Educación Indígena, 2001
Lectura con 210 palabras
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