¿Podría ser un trompo? Así se lo imaginó Camila

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No se sorprendan. En esta lectura vamos a enterarnos de algunas novedades… de cuando se estaba acabando el siglo XIX.

Ayer jugué con mi trompo
y quise ser y girar como él–
Entonces pensé, pensé y pensé
y de pronto dando vueltas me encontré.
Giré como Saturno
y brinqué fuera de mi órbita
pero el Sol me miraba severo
y sin tocar a otros planetas
volví a mi sendero.
Bajé a la Tierra como un torbellino
e invité a otros a girar conmigo.
Y todo lo que recogimos lo esparcimos,
dejando las cosas al revés
y contando anécdotas que no vivimos.
En la noche fuimos un torbellino de cuentos,
revolvimos tramas, finales y comienzos.
Y resultó un marinero navegando en un desierto,
habitado por elepollos, pumopótamos,
patosaurios y flacerontes.
Hoy decidí volver a girar solo
y giré tan fuerte que me enterré en el lodo
y me topé con fósiles e insectos,
hasta que llegué al centro de todo.
Pero hoy por hoy no giraré más
Ahora quiero ser la cuerda
que hace a otro girar.
¿Quieres venir? Me enredo, enredo y enredo
hasta que la cuerda suba de tus pies a tu cintura.
Cierra los ojos que ahora ¡te lanzo! Y comienza tu aventura.
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Nina Shor, “¿Podrías tú ser un trompo? Así se lo imaginó Camila” en Lanzar, subir, bajar y tirar. México, SEP-Educal 2006.
Lectura con 205 palabras
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