Querido Sebastián

Estándar


A Sebastián y María les encanta mandarse recaditos para ponerse de acuerdo y jugar. Nosotros podemos ponernos de acuerdo con nuestros amigos mediante el correo electrónico, o el celular, o, como ellos, con lápiz y papel.
Querido Sebastián:
Te invito a jugar.
Tú amiga, María.
Querida María.
¿A qué vamos a jugar?
Atentamente, Sebastián.
Querido Sebastián:
Vamos a jugar al columpio.
Cariñosamente, María.
Querida María:
El columpio me da miedo.
Tu amigo, Sebastián.
Querido Sebastián:
¿Jugamos a la reata?
Cordialmente, María.
Querida María:
No sé brincar la reata.
Sinceramente, Sebastián.
Querido Sebastián:
¿Vamos a atrapar luciérnagas?
Espero tu respuesta.
Tu amiga María.
Querida María:
¡No! ¡Pobrecitas!
Con cariño, Sebastián.
Querido Sebastián:
Entonces… ¿Qué quieres hacer?
Tu amiga, María.
Querida María:
Quiero que vayamos al parque para jugar a que éramos piratas, y a que las ramas eran nuestras velas y el viento las empujaba, y a que los pájaros eran dragones y nos querían comer. ¿Quieres venir?
Tu amigo, Sebastián.
¡SÍ!
¿Viste que fácil fue ponerse de acuerdo? Y tú, ¿a qué vas a jugar el día de hoy?
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Luz María Chapela, Querido Sebastián. México, SEP, 1993.
Lectura con 179 palabras
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